3. Las primeras imágenes
4.6 Sus leyendas
En ese momento se reescribieron antiguas leyendas y aparecieron otras nuevas como elementos de difusión de María. Las nuevas leyendas, a diferencia de las antiguas que tenían como protagonistas a personajes del pueblo, a astados y a gentes del campo y los pueblos, incorporarían ahora personajes de la realeza con fines políticos, y su objetivo sería por lo general, asociar la reconquista al beneplácito celestial. Esto es, las imágenes serían “partidistas” en la guerra contra el infiel: ayudarían al cristiano y a sus conquistas, y, a menudo, serían causa directa de la derrota musulmana. María había dejado de ser pueblo y se había situado en el poder.
Por otra parte, y no menor, en las nuevas leyendas, las imágenes serían “aparecidas”, y ya no eran “halladas”: esto les conferiría un mayor vínculo con Dios y el cielo -las hacía más celestiales- y conectaría la voluntad del cielo con la del Rey, dando asimismo dignidad divina a la lucha. Todas y cada una de las conquistas del sur de la Península tenían su leyenda mariana. Todas y cada una de las campañas de Fernando III estaban apoyadas por el poder celestial: Andújar, Baeza, Sevilla, Jaén, Córdoba... Entre los siglos XIII y XV, cada ciudad, cada batalla, tenía su leyenda, y algunas ciudades, más de una. La proliferación llegó a tal punto que el recopilador de leyendas marianas Sánchez de Feria, en el siglo XVIII, escribió:
“Ciertamente admira ver que solo en Córdoba haya tantas célebres Imágenes aparecidas, y milagrosas, cuyo número excede sin duda a otras Poblaciones del mundo. Bendito sea el Señor, que tantas mercedes le hizo, y nos hace a los que nos creó en este País: y bendita sea la Madre de Misericordia, que quiso con tantas pruebas demarcar por suyo el País, [...]”.(SÁNCHEZ FERIA, Bartolomé. Palestra Sagrada o Memorial de Santos de Córdoba. Oficina de Juan Rodríguez en calle Librería Córdoba, 1772).
Queda claro que, ahora, María se convierte en parte específica de "diferenciación" con el Islam, que tenía un dios único y universal al igual que el cristiano, pero que no tenía una "Theotokos". Y deja de ser una figura muy enraizada en el pueblo llano para convertirse en una figura que apoya al poder, lo santifica y lo "legaliza" en todas sus formas. Vírgenes con Coronas regias y la expresión "reina del cielo" así lo reafirman




