6. Los símbolos
7.2. Compendio de ideas
A lo largo de los años, leyendo, viajando o visitando, aparecen en el “ imaginarium” teorías o ideas que difieren un poco de las explicaciones tradicionales. Algunas con el tiempo o el estudio desaparecen y otras permanecen. Esto no significa que sean originales son, simplemente son una visión adquirida en la práctica y no en la lectura. Las teorías así elaboradas son: Las imágenes mariana más antiguas, las correspondientes a los primeros siglos y que ahora consideramos vírgenes plenamente cristianas, bien pudieran ser imágenes santificadas y entronizadas con posterioridad a su nacimiento María, sin duda adquirió gran parte del substrato femenino anterior. Ya nos había señalado Marija Gimbutas (Bibl 16) que incluso las afamadas y veneradas diosas griegas habían ido pasando, paulatinamente a la órbita de los dioses, como hermanas, hijas, amantes o esposas. Algo parecido, aunque a siglos de distancia, y sin el devenir directo de su figura, y quizá más bien como solución a una incesante búsqueda de una diosa en el imaginario colectivo, ocurriría con María. Sí, los mitos ancestrales no se abandonan y el pueblo quería a una diosa y el cristianismo venia sin ella. Posiblemente una solución imaginativa, por parte de las autoridades eclesiásticas del momento fue la de ensalzar y dar color a la imagen de la madre del Cristo. Algunos autores se plantean, incluso, si existió culto a María con anterioridad a este momento. Y seguramente la respuesta es que no, que no lo había si pensamos a la idea actual del culto a María. Pero la respuesta sería sí, si pensamos a la devoción a una figura eminentemente intercesora, celeste y protectora en la que el pueblo tenía depositada confianza La iglesia cristiana del siglo X era menos dogmática, más tolerante y más integradora que la que le siguió. Aceptó el culto a María antes que la Iglesia clásica porque tenía menos prevenciones contra la idolatría. A finales del siglo XI se trazó un plan, orquestado por el papado y por el Sacro Imperio, para extender un solo cuerpo doctrinal, una sola iglesia y un solo dirigente espiritual. En dicho plan se incluyó a María como bandera de "unión" entre los reinos cristianos y como "diferencia" frente al islam. La figura de María, por tanto, se politizó. A partir del siglo XII la Iglesia de Roma "suma", como parte de su plan de poder, todo aquello que de la tradición cabe en el cristianismo, y lo integra en un solo dogma. Le resultó relativamente fácil hacerlo, porque el pueblo ya había integrado a María en sus antiguas creencias. 10.5. María entró por el norte de la Península, a través de los Pirineos, y lo hizo de distintas maneras, como presente entre reyes carolingios y como copia de imágenes de prestigio y su extensión, sin duda, se debió a la devoción del pueblo por una madre. Las autoridades religiosas cristianas no eran proclives a María: incluyo aquí unas frases de Atienza que resume aquello que yo percibí -antes de leerla- en mis 40 años de andanzas marianas: “si se contempla, sin perjuicios la devoción masiva a la Virgen en aquella encrucijada histórica puede advertirse que, lejos de constituir simplemente un complemento a la creencia oficial imperante, supone una nueva manera de afrontar el hecho religioso. Una alternativa de raíces paganas, mayoritariamente asumida, que la autoridad eclesiástico hubo de aceptar y hacer suya renunciando a buena parte de los esquemas básicos de su teología”. Y aún concluye: “Así, la eclosión del culto a María pudo haber comenzado como una concesión de la iglesia obligada por su propio programa pastoral de substitución de costumbres paganas” Debido a que, en su nacimiento, porque era una religión judaica, el cristianismo fue anicónico y también a las inacabables “discusiones bizantinas” sobre la naturaleza de María, 10.6. Las vírgenes negras son imágenes nacidas de la mezcla entre la creencia en la diosa madre de la Tierra y el cristianismo franco. Y es más que posible que en ese momento María fuera también una "diosa" con tanta importancia como el infante. 10.7. El enfrentamiento entre "fracciones" cristianas a raíz del plan unificador fue deliberadamente ocultado; en el ejercicio de esta voluntad se encuadran precisamente las confusas leyendas de algunos santos y de algunos eremitas, así como la opacidad del nacimiento del camino y de los cenobios cristianos, de las órdenes mendicantes y militares y la propia nebulosa de las vírgenes negras. 10.8. Lo "benedictino" fue la orden y el orden a substituir en la lucha uniformadora, en contra de lo que pudiera parecer. Las estructuras monacales, muy mezcladas con la población, eran muy difíciles de uniformar y, en cambio, alcanzaban mucho poder territorial. Un anclaje con este pasado pudiera ser la figura del "abad" benedictino y la ausencia de la orden en la estructura eclesiástica romana jerarquizada de poder. 10.9. La ferocidad de los musulmanes fue tardía y puntual. Las crónicas del vencedor estuvieron especialmente interesadas en difundir ese mensaje en parte para su gloria en parte para captar prosélitos para luchar por Tierra Santa. 10.10. Existió un cristianismo más individual, menos dogmático y muy permisivo que, para bien y para mal -como todo, según se mire- fue substituido por una concepción religiosa única y doctrinal. Las primeras imágenes no habían sido de grandes dimensiones, era relativamente pequeñas, como para lugares privados, casa o pequeños oratorios, y ahora, ya con grandes monasterios, se mantendrán, también a una medida no excesiva porque son, principalmente para tabernáculos y no para el culto multitudinario ni para presidir las iglesias de los grandes monasterios. Las nuevas órdenes mendicantes extienden el culto a maría principalmente a través de tabernáculos o tablas pintadas, la estructura suele ser la imagen en la parte central y escenas bíblicas o de la vida, en caso de representar santos, en las tablas laterales- Muy especialmente se aplican a sus santos patrones, primeramente, los franciscanos con la vida de San Francisco y, más tarde los dominicos. A finales del XIII, ya unificado el centro de emisión de la doctrina y el control de la estructura religiosa terrenal, se controla y unifica el aspecto externo de maria. Su aspecto externo se unificaría y adquiriría un carácter más universal: su rostro se idealizaría y se unificaría mediante los grandes talleres catedralicios. Empezaría a “moverse” y a contactar con el espectador o interactuar de manera humana con el Infante. El interés por la vida terrenal de maría no aparece hasta finales del siglo XIII La vida humana de María, tan poco -o nada- explicada por los evangelistas, aparecería en el relato religioso. Algunas imágenes que se realizan en ese momento todavía conservarían algo de las viejas tradiciones, como la Virgen de los Arcos que, a pesar de sus hechuras de virgen en movimiento y de aspecto más moderno, se la realiza de encarnadura negra -fue blanqueada en 1940-, y muchas otras; pero la tendencia a la humanización es clara. 10-11.- En el XIV, quizá como consecuencia de la terrible peste negra, algunas imágnes se pintan de negro, señal que existía otras anteriores con fama de milagreras
7. El enfrentamiento entre "fracciones" cristianas a raíz del plan unificador fue deliberadamente ocultado; en el ejercicio de esta voluntad se encuadran precisamente las confusas leyendas de algunos santos y de algunos eremitas, así como la opacidad del nacimiento del camino y de los cenobios cristianos, de las órdenes mendicantes y militares y la propia nebulosa de las vírgenes negras.
8. Lo "benedictino" fue la orden y el orden a substituir en la lucha uniformadora, en contra de lo que pudiera parecer. Las estructuras monacales, muy mezcladas con la población, eran muy difíciles de uniformar y, en cambio, alcanzaban mucho poder territorial. Un anclaje con este pasado pudiera ser la figura del "abad" benedictino y la ausencia de la orden en la estructura eclesiástica romana jerarquizada de poder.
9. La ferocidad de los musulmanes fue tardía y puntual. Las crónicas del vencedor estuvieron especialmente interesados en difundir ese mensaje en parte para su gloria en parte para captar prosélitos para luchar por Tierra Santa.
10. Existió un cristianismo más individual, menos dogmático y muy permisivo que, para bien y para mal -como todo, según se mire- fue substituido por una concepción religiosa única y doctrinal.
